Él cuida de ti

Él cuida de ti

Creo que todos hemos pasado por esos momentos en los que nos cansamos de esperar, nos cansamos de que las cosas buenas les sucedan a otros.

Entonces nos enojamos con Dios por no recibir lo que esperamos y llega el popular pensamiento de “Dios se ha olvidado de mí.

Entonces dejamos de creer que Dios nos cuida y empezamos a sentir que no vale la pena hacer las cosas a la “manera de Dios”.

Pero creo que el verdadero problema es que creemos que  el cuidado de Dios siempre será agradable o puede que sin darnos cuenta veamos a Dios como ese genio de la lámpara que hará todo lo que yo deseo.

Aceptar el cuidado de Dios es una decisión seria porque nos lleva cada vez más a dejar de buscar lo que YO quiero para que Dios llene mi corazón con aquello que ÉL quiere.

Aceptar el cuidado de Dios implica entregar todos los planes que he hecho, para recibir y enamorarme de los planes que Él tiene.

Planes que siempre serán de bien, no solo para mí sino para todos los que me rodean.

Aceptar el cuidado de Dios es toda una aventura en la que cierro los ojos y camino de la mano de aquél a quien le he confiado mi destino.

Atrévete a confiar en el cuidado de Dios

 

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